"Así, todo está lleno de dioses. La tierra está llena de dioses celestiales y el cielo está lleno de dioses supercelestiales"
Proclo (412 - 485 d. C).

viernes, 28 de septiembre de 2012

Interrupción y referencias

"Que Dios abra los ojos de nuestros corazones derramando su divina luz: el reino angélico contiene el potencial de la creación futura, las existencias no corpóreas, el significado de todo y cada cosa por venir y el divino poder, es el elemento desde donde el mundo visible es creado, y, por lo tanto, el mundo material está bajo su influencia y dominio"
Muhyiddin Ibn Arabi


Debido a razones de tipo personal hemos decidido interrumpir la actividad de este blog. Pero dado que algunas personas han demostrado interés por el tema que comenzamos a desarrollar en el mismo, queremos dejar planteados algunos criterios orientativos, así como una bibliografía básica, para aquellos que quieran continuar la investigación por su propia cuenta.

En principio es importante tener claro que la angelosofía es el estudio de las realidades angélicas entendidas como mediaciones entre el hombre y lo Divino.

Pero al decir que los ángeles, en sus diversos grados y calidades, son 'mediaciones', no queremos implicar que se trate de mediaciones externas. Idea, esta última, que no resiste el menor análisis. Pues, un medio que fuera totalmente externo a aquello para lo cual es medio no podría, por su misma exterioridad, servir de mediación.

Para aclarar lo anterior basta con pensar en el tipo de mediación más exterior que existe para nosotros, la mediación corporal física. Un ejemplo servirá de ilustración:

Si un palo puede servir de medio para que la mano mueva algo que se encuentra fuera del alcance del brazo, es porque el palo se subordina ahí a un proceso intelectivo. Y es el proceso intelectivo, que es un proceso interior, el que establece la mediación, no el palo. Es la intelección, el pensamiento, lo que hace del palo un medio para un fin.

O dicho de otro modo, el palo mediatizado por el pensamiento trasciende su exterioridad inicial y se convierte, así, en medio para un fin.  

De modo que ahí el palo ya no es un mero palo sino que corporifica, literalmente le 'da cuerpo', a una ideación. Y, por lo mismo, en ausencia de intelección el palo permanecería, justamente debido a su exterioridad con respecto a la mano y al objeto a mover, totalmente indiferente e incapaz de realizar la mediación.

El ejemplo es burdo, sin duda, pero basta para introducirnos de manera fácil y rápida en el horizonte de comprensión, que no tiene nada de burdo, que ha de orientar el concepto de mediación en angelosofía: se trata de un horizonte en el cual existe, como enseñaban los sabios neoplatónicos, correspondencia entre ser, vida e intelecto. 

Así, para la angelosofía los ángeles no son meros seres empíricos, como los concibe el creyente ingenuo, pero tampoco son meras metáforas de conceptos abstractos, como los concibe el agnóstico racionalista, sino mediaciones interiores, vivas e inteligentes, entre el hombre y lo Divino.

Por lo tanto, la angelosofía es, a la vez, un camino de investigación teórica y un camino de conocimiento interior. Ya que las preguntas ¿existen los ángeles? y ¿qué son los ángeles? son inseparables de estas otras ¿qué significa nuestra propia existencia? y ¿qué somos nosotros?

Es decir, estamos implicados personalmente, y con nosotros todo nuestro mundo, en la pregunta por las realidades angélicas. Pues, como dice el sabio Ibn Arabi en el pasaje que citamos en el epígrafe, el reino angélico es: "el elemento desde donde el mundo visible es creado"

Otra cuestión general que es importante tener clara es que la angelosofía atraviesa distintas tradiciones de sabiduría. Por lo tanto debe reconocer en ellas los arquetipos constantes de la mediación angélica, sin negar las diferencias de expresión que los mismos adquieren al interior de cada tradición; pero, a su vez, sin quedar atrapada en las discusiones y antagonismos que dichas tradiciones mantienen, o han mantenido, cuando sus enseñanzas son reducidas al plano de la forma exterior.

Dicho de otro modo, y parafraseando las observaciones que Georges Vallin ha hecho respecto de las diferencias doctrinales de cara a lo que ese autor llama 'la perspectiva metafísica', perspectiva necesariamente unitiva: la universalidad de la angelosofía debe ser reconocida en el eje vertical de los arquetipos angélicos y no en el eje horizontal de sus formas de expresión en cada tradición determinada.

Es obvio que una concepción como esa genera resistencias, cuando no un franco rechazo, en las mentalidades dogmáticas. Pues el dogmatismo consiste, precisamente, en la identificación unilateral y absoluta del principio divino con su forma de expresión.

Por eso el dogmático no puede dejar de experimentar las diferencias de expresión de lo divino en diversas tradiciones como una amenaza a la verdad y autoridad espiritual de la forma a la cual él mismo adhiere.

Es decir, el dogmático pretende afirmar la universalidad vertical de los principios en el eje horizontal de las formas históricas; y así, inevitablemente, tropieza con la presencia de otras formas históricas que, por ser diferentes, parecen cuestionar la validez universal de las suyas propias.

Pero el estudioso de la angelosofía no necesita confrontar con el dogmatismo, en el cual, por otra parte, reconoce cierta necesidad y validez relativas, sino sólo mantener la perspectiva universalista del eje vertical de los principios angélicos sin negar la diversidad de sus formas de expresión en el eje horizontal de la historia.

Decimos todo esto, a fin de sugerir un horizonte general de comprensión que permita orientarse en la angelosofía eludiendo tres grandes tendencias que se encuentran al comenzar a estudiar las realidades angélicas.

A saber: la devoción ingenua, que reconoce las realidades angélicas pero ignora su dimensión intelectual; el racionalismo, que intelectualiza dichas realidades pero desconoce la dimensión viva e interior de las mismas; y el dogmatismo, que reconoce las dos dimensiones que las anteriores ignoran, pero pretende constreñir su estudio a las exigencias de la teología exotérica.

Finalmente, 'last but not least' como dicen, queremos ofrecer una bibliografía básica que sirva de guía a quienes se interesen por el estudio de la angelosofía en la perspectiva que aquí apenas dejamos esbozada.

Por razones prácticas no comentaremos la bibliografía. Pero confiamos en que una vez que el interesado comience a consultarla irá encontrando, poco a poco, y más allá de nuestro listado, la dirección necesaria para continuar su investigación.

Pues, si ni siquiera un palo, cuando sirve de medio para un fin humano, es meramente un objeto exterior, mucho menos un libro es meramente un archivo de información cuando sirve a la búsqueda y conocimiento de las mediaciones angélicas...

Aquí dejamos. Y agradecemos a quienes nos han visitado. Cordialmente.


BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA:

General y de orientación:

- Necesidad de la angelología, por Henry Corbin, incluido en el volumen titulado La paradoja del monoteísmo {ed. Losada, Madrid - Bs. As. }

- Introducción a la vida angélica, por Eugenio D'Ors {ed. Editoriales reunidas S. A., Bs. As.}

Para un contar con un marco metafísico y ontológico:

- La paradoja del monoteísmo, por Henri Corbin {ed. Losada}

- Elementos de teología, por Proclo {ed. Aguilar, Madrid}

- Eneada V, Plotino {ed. Aguilar}

- La perspective metaphysique, por Georges Vallin {ed. Dervy-Livres, París}

- Los estados múltiples del ser, por René Guenón {ed. Obelisco, Barcelona}

Sobre las formas angélicas:

- Cuerpo espiritual y tierra celeste, por Henry Corbin {ed. Siruela, España); del mismo autor el capítulo Formas espirituales perteneciente al texto La configuración del templo de la Ka'aba como secreto de la vida espiritual, incluido en el volumen titulado Templo y contemplación {ed. Trotta, Madrid}

- Del Cielo y del Infierno, por Emanuel Swedenborg, particularmente las secciones 1 a 317 {ed. Siruela, Madrid}

Dicho sea de paso, la obra de Swedenborg es poco conocida, y sobre todo muy poco estudiada, en el mundo hispanoparlante. Uno de los que se han ocupado del visionario sueco es el profesor Antón Pacheco. Por lo tanto sugerimos consultar sus trabajos al respecto. Particularmente, dentro de lo que conocemos, nos parece muy interesante un breve texto suyo titulado Representación y concepto en Swedenborg {revista Epimeleia, año X, Nro. 19-20}.

Nosotros, a nuestra pequeña escala, hemos publicado algunos comentarios y reflexiones sobre Swedenborg, que tal vez le sirvan de orientación al lector. Están agrupados bajo el título Swedenborgianas en la sección Theosophia de la website La escaleraPinche para ir 

La angelosofía en el neoplatonismo:

- Eneada III, por Plotino {ed. Aguilar}

- Teología platónica, por Proclo. Existe una versión inglesa disponible en Internet: Pinche para ir

- Sobre los misterios egipcios, por Jámblico {ed. Gredos}. Hay ediciones digitales disponibles en Internet:  Pinche para ir


En el cristianismo:

- Escriturales: hay varios pasajes evangélicos que conciernen a los ángeles (entre otros: Mt. 1, 18-24; 3, 13-15; 2, 19-23; 4,1-11. Lc. 4, 1-3; 20, 34-36; 22, 43; 24, 4. Jn. 20, 12. Etc.), también en los Hechos de los apóstoles (p. ej. Hech. 12, 3-17; ), igualmente en las Cartas de Pablo (p. ej. Tes. 1, 7; Heb. 13,2) y son muy abundantes en el Apocalipsis de Juan (Apc. 1, 1; 5, 8; 8, 3; 20, 1-3; 21, 10-22; 22, 8. Etc.).

- Autores: muy especialmente La jerarquía celeste, por Dioniso Areopagita, incluido en sus Obras completas {ed. BAC, Madrid}

- Una exposición de la angelología de Orígenes se encuentra en el libro de Jean Daniélou dedicado al mismo: Orígenes {ed. Sudamericana, Bs. As. }

- Juan Escoto Eriúgena hace algunos comentarios muy interesantes respecto a la relación ángel-hombre, en su obra Sobre  las naturalezas {ed. EUNSA, Navarra}

- Tomás de Aquino es considerado una autoridad en el tema dentro del catolicismo romano. En lo personal no hemos profundizado su obra, pero sí conocemos, y sugerimos leer, los capítulos dedicados a las 'inteligencias' angélicas de su Compendio de Teología (Compendium): LXXV a LXXIX {ed. Hyspamérica, Madrid}

- En el esoterismo protestante es tan importante como enigmática la obra La Heptarquía mística, de John Dee. Existe una versión digital en español disponible en Internet: Pinche para ir

En el judaísmo:

- La obra de Gershom Scholem Las grandes tendencias de la mística judía, aunque no trata específicamente de la angelosofía, puede servir de introducción a las llamadas 'teosofías' judías; dado que es en ellas donde se ha desarrollado de modo más rico el conocimiento de las realidades angélicas {ed. FCE, España y Sudamérica}

De los textos teosóficos antiguos se puede consultar, por ejemplo:

- El libro de Henoch {ed. Obelisco}

-El Sefer Ha Razim. Disponible en inglés en Internet:  Pinche para ir

- El Libro de los hechos de Tobit. Disponible en español en Internet:  Pinche para ir

- El Apocalipsis de Abraham. En inglés disponible en Internet: Pinche para ir

En la Tanaj los pasajes que conciernen a los ángeles son muy numerosos. Por ejemplo: en el relato de Abraham y los tres hombres: Gn. 18, 1-33; en el relato de Agar: Gn. 21, 8,21; así como en: Gn. 32, 1-2; 22-32. Ex. 23, 20-25; Zac. 1-3. Y muchísimos otros.

- Una obra de conjunto sobre la angelología judía, sin duda útil aunque un tanto contaminada de racionalismo, se titula Reunión de Ángeles, por Morris Margolies {ed. Martinez Roca, Bs. As.}.   

En el Islam

- Los trabajos de Corbin sobre Avicena, Sohrawardi y otros teósofos musulmanes: Avicena y el relato visionario {ed. Paidós, Barcelona}; El hombre de luz en el sufismo iranio {ed. Siruela}; Tiempo cíclico y gnosis ismailí {ed. Biblioteca Nueva, Madrid}; y los artículos sobre profetología chiíta e ismailí y sobre Ruzbehan Baqli de Shiraz incluidos en El Imam oculto {ed. Losada}

- El divino gobierno del reino humano, por Muhyiddin Ibn Arabi; y que es la obra de la cual extrajimos el pasaje que utilizamos como epígrafe {ed. Almuzara, Murcia}.

En el vudú afro caribeño:

- Secrets of Voodoo, por Milo Rigaud {City Lights Books, San Francisco}

- Vodú, por Alfred Metraux {ed. Sur, Bs. As.}

En fin, sabemos que esta bibliografía es sumamente incompleta; pues de hecho no hemos mencionado al budismo, ni al mazdeísmo, ni a varias otras tradiciones de sabiduría, pero puede bastar, entendemos, para comenzar la investigación en cuestión.